El barrio de Ibla

El escritor siciliano
Gesualdo Bufalino, de ésta forma describe Ibla en su libro La Luce e il Lutto [La Luz y el Duelo]: “
Hay que ser inteligentes para venir a Ibla. Hay que tener cierta calidad de alma, gusto para las tobas silenciosas y ardientes, las calles ciegas, las inútiles volteretas, las celosías cerradas sobre una mirada que acecha; pero se pretenden también las intrigas arquitectónicas donde, el ímpetu de las formas en vuelo esconden hasta el ultimo golpe de efecto de la engañadora prospectiva. En conclusión, Ibla es ciudad para recitar a dos voces. A veces desde un podio elocuente, más a menudo a flor de labios, silenciosamente, así como corresponde a una tierra que viste su barroco con la elegancia de una dama de antaño."
Ibla es la parte antigua de la ciudad de
Ragusa. El aspecto barroco se debe a su reconstrucción después del terremoto del 1693 que llevó a su destrucción. Las dos partes comunican a través de Corso Manzini y también por medio de una sugestiva escalinata de 340 escalones que fue construida a comienzos del siglo XVIII como conexión entre las partes de la ciudad. El centro de
Ibla es la plaza del Duomo con la imponente iglesia barroca de San Giorgio que fue terminada en el 1775. Desde aquel lugar se abren varios recorridos medievales del barrio, abundante de iglesias y palacios, callejuelas estrechas y sugestivos escorzos.